¿Quién es dueño de tu voz?
2026-08-25
Esta página explica, sin lenguaje legal, qué pasa con lo que compartes con nosotros. Es nuestra regla más importante y la publicamos antes de pedirte nada.
Tu voz es tuya
Si algún día grabas tu voz o escribes en tu lengua para este proyecto:
- Sigue siendo tuya y de tu comunidad. Contribuir no es regalar ni vender.
- Te decimos para qué se usa antes de que grabes: enseñar a la tecnología a reconocer y traducir tu lengua. Nada más. Ni publicidad, ni vigilancia, ni venta a terceros.
- El beneficio regresa a la fuente. Si con estas voces se construye un traductor o un reconocedor de voz, las comunidades que lo hicieron posible lo usan primero y en sus términos. Aprendimos este principio de la licencia Kaitiakitanga del pueblo maorí, y lo adoptamos.
- Puedes arrepentirte. Si mañana quieres retirar tu contribución, se retira.
Lo que recolecta este sitio hoy
Este sitio, tal como lo ves, recolecta lo mínimo:
- Si te suscribes a la newsletter: tu correo, tu lengua preferida y si eres docente. Se usa solo para enviarte el boletín; te das de baja con un clic.
- Si llenas el formulario de participación: tu nombre (o seudónimo), un medio de contacto y qué quieres aportar. Lo usamos únicamente para escribirte de vuelta.
- No usamos rastreadores de publicidad, ni cookies de seguimiento, ni vendemos datos. A nadie, nunca.
Dónde viven los datos
El contenido del sitio es público y abierto. Los datos de los formularios se guardan en infraestructura contratada por el proyecto, con acceso restringido al equipo. Cuando exista la plataforma de recolección de voz, publicaremos aquí —antes de encenderla— sus reglas completas de custodia, escritas también en las lenguas de quienes participan.
Una promesa verificable
Cada cambio a esta política queda registrado públicamente con su fecha. Si algo de lo que lees aquí deja de cumplirse, reclámanoslo: la página de Colabora dice cómo contactarnos.