Nuestra política de uso de IA

2026-09-04

Somos un medio que informa sobre inteligencia artificial y que también la usa. Esa doble condición nos obliga a reglas explícitas. Estas son.

Dónde usamos IA

  • Traducciones de arranque. La primera versión de un artículo en náhuatl, maya yucateco o inglés puede producirla una IA. Siempre aparece marcada como «traducción pendiente de validación» hasta que una persona hablante la revisa y la firma. El estado de cada pieza es visible en la propia pieza.
  • Herramienta de redacción. El equipo puede usar IA para borradores, resúmenes de fuentes o corrección de estilo — igual que usa un corrector ortográfico.

Dónde NO usamos IA

  • No publicamos textos generados por IA sin responsabilidad humana. Cada pieza lleva etiqueta visible, fuentes verificadas y un equipo editorial responsable cuyos integrantes están publicados con nombre (ver «Redacción asistida por IA» más abajo).
  • No usamos imágenes generadas por IA que simulen fotografías de personas o hechos reales. Las piezas visuales del sitio son ilustraciones y se distinguen como tales.
  • No usamos voz sintética sin decirlo. Si un audio no fue narrado por una persona, el crédito lo dice expresamente. Nuestra meta es que toda narración sea humana: por eso pedimos voces, no las fabricamos.
  • No usamos IA para decidir qué publicar, qué destacar ni a quién responder.

Redacción asistida por IA

Publicamos piezas divulgativas redactadas con inteligencia artificial. Lo decimos en cada una, con una etiqueta visible. Estas son las reglas que nos obligan:

  1. Fuentes reales y verificadas. Cada pieza se escribe a partir de entre tres y ocho fuentes que abrimos y comprobamos al redactar (dirección, autor, fecha). Están listadas al final de cada texto. Si una cifra no tiene fuente, no se publica.
  2. Síntesis original, nunca copia. Ninguna pieza resume un solo artículo ajeno. Cruza varias fuentes y las explica con nuestro manual de estilo, publicado en el repositorio del proyecto: fija el tono, la estructura, cómo se citan las fuentes y lo que nunca se escribe.
  3. Alguien responde, y sabes quién. Cada lote tiene un equipo editorial responsable que firma como «Responsable editorial», y sus integrantes están publicados con nombre en Transparencia. Ese equipo revisa al azar al menos el 10 % de las piezas de cada lote y el 100 % de las que tocan salud, dinero, acusaciones a personas o instituciones, o consejos de seguridad. La etiqueta de cada pieza dice si ya fue revisada individualmente y por quién.
  4. Canal de corrección. Puedes reportar un error desde el formulario de participación. Respondemos a todos los reportes.
  5. 48 horas. Si el error se confirma, corregimos con una nota visible en la pieza o la retiramos, en un máximo de 48 horas desde el reporte. No borramos en silencio.
  6. Cuentas públicas. En Transparencia publicamos cada mes: piezas publicadas con IA, piezas revisadas por personas, correcciones hechas y piezas retiradas.
  7. Lo que sigue igual. No usamos IA para decidir qué publicar ni qué destacar; no generamos imágenes que simulen personas o hechos reales; no usamos voz sintética sin decirlo; las traducciones a lenguas originarias siguen marcadas hasta que una persona hablante las valida.

Publicación programada. Escribimos por lotes y publicamos de forma escalonada: una pieza puede estar redactada semanas antes de aparecer. La cola completa es visible en el repositorio público del proyecto, y toda fecha dentro de los textos es absoluta («en marzo de 2025», nunca «recientemente») justamente por eso.

Verificación

Todo dato verificable (cifras, leyes, estudios, casos) se contrasta con fuentes primarias antes de publicar, precisamente porque sabemos que los modelos de lenguaje inventan con seguridad. Cuando nos equivoquemos, corregiremos visiblemente: la corrección se anota en la pieza, no se borra en silencio.

Por qué publicamos esto

Los medios que usan IA sin decirlo erosionan la confianza de todos. Publicar nuestras reglas —y cumplirlas a la vista— es la única forma honesta de pedirte que confíes en lo que lees aquí.